Por los caminos del Cid
- Raquel Pizarro
- 1 dic 2016
- 3 Min. de lectura
Hoy os traemos un reto para aquellos amantes del turismo activo. Podéis hacerlo caminando, en bici o en coche y es toda una experiencia: La ruta del Cid.
Se trata de un recorrido que parte desde Vivar (Burgos) hasta Valencia. Podéis consultar aquí los recorroridos que podeis seguir según vuestro medio de transporte.
¡El camino es largo, así que será mejor que nos pongamos en marcha!
El destierro
En esta primera etapa recorremos a pie unos 286km. Va desde Vivar (Burgos) hasta Atienza (Guadalajara), pasando por Soria.
Comenzamos en Vivar, la legua 0 del camino. A partir de ahí, podemos recomendar muchas paradas.
Valles de los ríos Arlanza y Duero.
Espacios naturales, como el de Yecla y los antes mencionados.
Monasterios de San Pedro de Cardeña y de Silos (con un impresionante claustro).
Pueblos con encanto como Vivar, Covarrubias, San Pedro de Carddeña, Castillejo de Robledo o San Esteban de Gormaz. También Atienza y Berlanga de Duero.
Ciudades como Burgos, con un patrimonio monumemtal muy rico.
Arte románico: pinturas en San Miguel de Gormaz.

Tierras de Frontera
Con unos 282Km de recorrido, esta ruta avanza desde Atienza hasta Catalayud (Zaragoza). Os recomendamos visitar estas dos ciudades y Medinaceli. La ruta atraviesa cinco espacios naturales protegidos: el Barranco del Río Dulce (un impresionante cañón calizo donde abundan las rapaces), las Parameras de Maranchón y de Layna (paisajes amplios donde puedes ver una gran variedad de aves esteparias, incluida la alondra de Dupont o ricotí), y los sabinares y riberas del Jalón.

Las tres Taifas
Aquí nos desplazamos desde Ateca (Zaragoza) hasta Cella (Teruel). Son unos 308km de recorrido a pie.
Abandonareis uno de los recintos amurallados islámicos más importantes de España(Catalayud) para admirar nuevos paisajes medievales que no tienen desperdicio.

La conquista de Valencia
Desde Cella hasta Valencia.
Entre Cella (Teruel) y Jérica (Castellón), conforma un itinerario riquísimo desde el punto de vista histórico y medioambiental: pueblos con encanto y de intenso sabor medieval, parajes fascinantes, extensos bosques mixtos mediterráneos, pozas naturales donde bañarse, ríos, estrechos, y muchas otras singularidades que compensarán sobradamente los esfuerzos del caminante. Esta parte de la ruta, unos 160 km, incluye algunos de los tramos más exigentes de todo el itinerario, abundando los senderos de media montaña. Teruel -capital del mudéjar aragonés, Patrimonio de la Humanidad- Mora de Rubielos, Rubielos de Mora y Jérica son las cuatro localidades declaradas Conjunto histórico y/o artístico en este tramo.
Hay varios espacios naturales de interés en esta ruta: los sabinares del Puerto de Escandón -entre Teruel y Puebla de Valverde-, los espectaculares Estrechos del Mijares -entre Olba y Montán- y el Curso Medio del Palancia -entre Caudiel y Algar de Palancia-. Entre Sagunto y Puçol, en el litoral, se encuentra el Marjal dels Moros, un humedal donde crecen plantas endémicas frecuentada por gran variedad de aves acuáticas. Este marjal nos recuerda la proximidad del Mediterráneo y la posibilidad, casi ineludible, de refrescar nuestros cuerpos cansados en cualquiera de las playas que bañan las cálidas aguas del Mediterráneo.

Las 5 últimas etapas (la defensa del sur, ramal Álvar Fáñez, anillo de gallocanta, ramal de olocau y anillo de la Taifa de Valencia) recorren los territorios de Valencia y Alicante. Además, dan marcha atrás y regresan a Guadalajara, Zaragoza, Teruel, para finalizar de nuevo en Valencia.
En cuanto a la comida, en todas estas tierras lo fundamental es llenar el estómago con platos de caza y cuchara.
Nada más. ¡DISDRUTAD DEL CAMINO!
Fuente: http://www.caminodelcid.org/